Nyhavn

Nyhavn (Puerto Nuevo) es probablemente la imagen que tienes en mente cuando piensas en Copenhague: un canal estrecho flanqueado por casas de colores brillantes —rojos, amarillos, ocres— con barcos de madera históricos meciéndose suavemente en el agua. Parece sacado de un cuento de hadas. Y no es casualidad: Hans Christian Andersen vivió aquí, en tres direcciones diferentes, escribiendo algunos de sus relatos más famosos mientras contemplaba este mismo paisaje.
Pero hay un detalle que las postales no cuentan: este muelle, hoy lleno de terrazas elegantes y turistas tomando selfies, fue durante siglos una zona portuaria ruda, famosa por sus tabernas de mala muerte, marineros borrachos y prostitución. La transformación llegó recién en los años 80. Lo que ves hoy es una reinvención casi total de un barrio que la gente decente evitaba.
En esta guía descubrirás cómo aprovechar Nyhavn más allá de la foto obligatoria: dónde sentarte sin pagar "impuesto de vista", qué barcos históricos merecen tu atención, cómo evitar que te atropelle un ciclista danés, y por qué el mejor momento para visitarlo no es cuando todo el mundo lo hace.
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Qué es Nyhavn y por qué importa
Nyhavn fue excavado entre 1670 y 1673 por prisioneros de guerra suecos (cortesía del rey Christian V tras la Guerra Dano-Sueca), con el propósito de servir como puerta de entrada para que los barcos de carga pudieran descargar pescado y mercancías directamente hasta la Kongens Nytorv (Plaza del Rey). Durante más de 300 años fue un puerto funcional, ruidoso y peligroso.
A mediados del siglo XX, cuando la actividad portuaria cesó, el canal quedó abandonado. No fue hasta la década de 1980 que el ayuntamiento decidió peatonalizarlo y convertirlo en zona residencial y turística. Las casas fueron restauradas con sus colores históricos, los barcos de madera fueron traídos como piezas de museo, y el resto es historia turística.
Hoy es uno de los lugares más fotografiados de Escandinavia y el punto de partida de los tours por los canales que recorren el puerto de Copenhague.
El lado oscuro que ya no se ve
Lo que hace especial a Nyhavn no es solo su belleza, sino su contraste histórico. El Hong Kong Bar (en el número 7) es uno de los pocos vestigios de la época dura: un bar que abre prácticamente 24 horas, lleno de marineros jubilados, tatuajes y cerveza barata. Está justo al lado de cafés boutique que venden lattes a 60 coronas. Es un recordatorio vivo de lo que fue este lugar.
Información práctica para tu visita
Horarios y precios
El paseo por el muelle es gratuito y está abierto las 24 horas, todos los días del año. Es un espacio público, así que puedes pasearlo de madrugada si te apetece (y en verano, con luz hasta las 22:00, es una experiencia preciosa).
Los restaurantes y bares abren generalmente entre las 10:00-11:00 y cierran alrededor de medianoche o las 02:00, dependiendo del local y el día de la semana.
Si quieres hacer un tour por los canales (que salen desde Nyhavn), los precios rondan:
- Adultos: 109-135 DKK (15-19 EUR aproximadamente)
- Niños (6-15 años): 55-69 DKK
Nuestra recomendación: busca los Netto-Bådene (barcos azules, operador "low cost"). Están un poco más adelante del muelle principal, son más baratos que los grandes barcos verdes de Stromma, y la experiencia es prácticamente la misma.
Cómo llegar a Nyhavn
Desde el centro de Copenhague (Rådhuspladsen, la Plaza del Ayuntamiento):
- A pie: 15-20 minutos caminando por Strøget, la famosa calle peatonal. Es agradable y pasas por tiendas y ambiente local.
- Metro: Líneas M1, M2, M3 y M4. Baja en Kongens Nytorv. Al salir del metro, Nyhavn está a 2 minutos caminando (lo ves directamente desde la plaza).
- Bicicleta: Copenhague es la capital de las bicis. Hay aparcamientos justo al inicio del canal. Eso sí, no entres con la bici en la zona peatonal del muelle si hay gente; los locales lo odian.
En coche: Mala idea. No hay parking en el propio muelle. El parking subterráneo más cercano está en Kongens Nytorv (Q-Park), y es caro.
Accesibilidad: un problema real
Aquí va la verdad incómoda: Nyhavn es complicado para sillas de ruedas y cochecitos de bebé. El suelo es de adoquines históricos extremadamente irregulares. El "lado soleado" (donde están los restaurantes) está además obstruido por terrazas y multitudes.
El lado de la sombra (números pares) tiene tramos asfaltados y suele estar más despejado, pero sigue siendo irregular. Si viajas con movilidad reducida, es transitable pero no cómodo. Hay baños públicos de pago (tarjeta o moneda) cerca del Memorial Anchor (el ancla grande al inicio del canal).
Las tres casas de Hans Christian Andersen
Hans Christian Andersen no vivió en una, sino en tres casas diferentes de Nyhavn a lo largo de su vida:
- Nyhavn 20: Aquí vivió de joven y pobre. Escribió El mechero y La princesa y el guisante en esta dirección.
- Nyhavn 67: Ya como autor consagrado.
- Nyhavn 18: Durante su vejez.
Las tres casas siguen en pie, aunque hoy son edificios privados o comerciales. No hay placas especialmente llamativas (los daneses no son de glorificar demasiado), pero si eres fan del autor, vale la pena buscar los números mientras paseas.
El museo flotante que no sabías que estabas viendo
Los barcos de madera anclados en el canal no son decoración. Forman parte del Veteran Ship and Museum Harbour, un museo al aire libre. Estos barcos históricos pertenecen al Museo Nacional de Dinamarca y a coleccionistas privados, y se mantienen en estado operativo.
El más llamativo es el Barco Faro XVII (Gedser Rev), un barco rojo brillante que funcionó como faro flotante hasta 1972. Durante la Guerra Fría, vigilaba el tráfico marítimo del Bloque del Este. Hoy puedes verlo desde el muelle (no se suele entrar a los barcos a menos que haya algún evento especial).
Otro dato curioso: el edificio en el número 9 data de 1681 y es el único que no ha sido alterado desde su construcción original. Es una cápsula del tiempo arquitectónica.
El lado soleado vs. el lado de la sombra
Los locales distinguen claramente entre los dos lados del canal:
- Lado soleado (números impares): Aquí están los restaurantes, las terrazas abarrotadas, los precios inflados y las avispas en verano. Mira al sur-suroeste, así que tiene luz directa casi todo el día.
- Lado de la sombra (números pares): Más tranquilo, residencial, arquitectónicamente señorial. Menos turístico.
La tradición del "Bolværk"
Aquí va un tip local: en verano, muchos daneses no pagan los precios de las terrazas. En su lugar, compran cervezas baratas en un quiosco cercano y se sientan en el borde de madera del muelle (el bolværk) con las piernas colgando sobre el agua. Es legal, es tradición, y es mucho más auténtico que pagar 12 euros por una Carlsberg en una terraza turística.
Dónde comer (y dónde NO comer)
Seamos directos: las terrazas del lado soleado de Nyhavn son trampas para turistas. La comida es mediocre, los precios son exorbitantes (piensa en 25-30 EUR por un plato principal básico), y las reseñas en TripAdvisor están llenas de advertencias.
Nuestra recomendación: usa Nyhavn para tomar algo, no para comer. Pide una cerveza, un helado o un gofre, disfruta de la vista, y luego cruza el puente peatonal Inderhavnsbroen hacia Broens Gadekøkken (The Bridge Street Kitchen), a unos 400 metros. Es una zona de comida callejera de alta calidad al aire libre, con opciones desde tacos hasta mariscos frescos, a precios razonables. Además, desde ahí tienes una vista preciosa de Nyhavn desde el agua.
El ancla que nadie entiende (pero todos fotografían)
Al final del canal, cerca de Kongens Nytorv, hay un ancla gigante. Miles de turistas se hacen selfies con ella sin saber qué es. Es el Mindeankeret (Ancla Conmemorativa), un monumento a los 1.700 marinos daneses que murieron sirviendo en las fuerzas aliadas durante la Segunda Guerra Mundial.
Vale la pena detenerse un momento, leer la placa, y entender el peso histórico que tiene.
Errores comunes de turistas (evítalos)
1. Caminar por el carril bici
Entre la acera de los restaurantes y el borde del canal hay un carril bici asfaltado de color gris. Es peligroso. Los ciclistas daneses van rápido, tienen prioridad absoluta, y no se detienen. No camines ni te pares a hacer fotos ahí. Es la queja número uno de los locales contra los turistas y un riesgo de seguridad real.
2. Comer en la primera terraza que ves
Es el error clásico. Estás pagando "impuesto de vista". Si realmente quieres comer ahí, investiga antes en Google Maps qué locales tienen mejores reseñas (los hay, pero son minoría). Lo más inteligente es tomar solo una bebida.
3. Pensar que Nyhavn es solo para verano
El mercado de Navidad de Nyhavn es uno de los más bonitos de Copenhague. Eso sí, hace frío y viento cerca del agua, así que abrígate bien y pide un gløgg (vino caliente especiado).
Mejor época y momento para visitar
Mejor temporada
- Mayo-junio / Septiembre: Clima agradable, menos gente que en pleno verano, precios ligeramente más bajos en alojamiento.
- Diciembre: Para el mercado navideño y la atmósfera hygge (acogedor) típica danesa.
Mejor hora del día
- Para fotos: Temprano en la mañana (antes de las 09:00). El agua está en calma (reflejos perfectos en el canal), no hay camiones de reparto, y las multitudes aún no han llegado. La luz es suave y dorada.
- Para ambiente: Al atardecer (golden hour), cuando el sol golpea las fachadas del lado impar y todo se tiñe de tonos cálidos.
Peor momento: Sábados de julio a las 13:00. Es un hormiguero humano.
Qué ver en los alrededores (a menos de 500 metros)
Nyhavn es un excelente punto de partida para explorar el centro de Copenhague:
- Kongens Nytorv (0 metros): La elegante plaza donde empieza el canal.
- Kunsthal Charlottenborg (50 metros): Palacio barroco que alberga exposiciones de arte contemporáneo.
- Teatro Real Danés (150 metros): Edificio histórico imponente.
- Royal Danish Playhouse (300 metros): Arquitectura moderna espectacular al final del canal, con una pasarela de madera sobre el agua ideal para descansar las piernas.
- Palacio de Amalienborg (500 metros): Residencia oficial de la familia real danesa. El cambio de guardia es a las 12:00.
Tips para fotógrafos
Si vas a Nyhavn con tu cámara, estos son los mejores spots:
- Desde el fondo del canal (mirando hacia el agua desde Kongens Nytorv): La vista clásica de postal.
- Desde el agua: Los tours en barco ofrecen ángulos bajos preciosos de las fachadas.
- Desde el puente Inderhavnsbroen (donde las parejas dejan candados): Vista elevada del final del canal.
Luz: El lado famoso (impares) mira al sur-suroeste, así que tiene luz directa la mayor parte del día. El atardecer es mágico.
Nyhavn sin filtros: lo que debes saber
Nyhavn es hermoso, fotogénico, y merece absolutamente una visita. Pero también es un símbolo de la gentrificación turística: un lugar que fue auténtico, crudo y peligroso, ahora convertido en un parque temático de sí mismo.
¿Significa eso que no debes ir? No. Significa que debes ir con ojos abiertos. Toma tu foto, disfruta del paseo, aprecia la historia (la real, no la romantizada), y luego sal a explorar el Copenhague menos evidente. Cruza el puente, piérdete por las calles cercanas, habla con un local en el Hong Kong Bar, compra tu cerveza y siéntate en el bolværk como hacen los daneses.
Porque Nyhavn, al final, no es solo un canal bonito. Es una lección sobre cómo las ciudades se reinventan, sobre quién gana y quién pierde cuando un barrio cambia de piel, y sobre cómo el turismo transforma los lugares hasta hacerlos irreconocibles. Y eso, en sí mismo, también es digno de contemplar.
Fotografía principal de Moahim, CC BY-SA 4.0, via Wikimedia Commons
